Restauracíon. Era la palabra que necesitaba escuchar.
Yo estaba sentada en el piso, escuchando y llorando... Lloraba al compás de la música. En esas lágrimas todas las cargas se fueron, todo dolor dejé caer. El rededor amigos que solo preguntaban "Estás bien?", yo estaba en mi mejor momento. En eso escucho: ES TIEMPO DE RESTAURACIÓN. Mis ojos se abrieron, levanté la vista hacia las luces de colores, y me di cuenta que ya no importaba nada más, todo mi pasado quedó atrás, y si me quedo con algo del pasado es con las fuerzas.
Este año fue muy duro en muchos sentidos. Tanto en crecimiento, madures, saber encarar situaciones, aprender a olvidar, a dejar más bien... Mucho recorrido en este año, mucho avanzado, experiencias nuevas que siempre en parte te hacen doler. Cada una de esas mochilas que las dejé, las lleno con cosas nuevas y livianas. Era esa la palabra que tenía que escuchar. No es una palabra, es LA palabra. Sé que ahora empiezo de nuevo y restaurada. Él se encarga de mis problemas. Me gozo en esperanza. Soy feliz por lo que vendrá y es en todo lo que tengo que pensar. Gracias!
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