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lunes, 2 de mayo de 2011

No es tan fásil.

Estar arriba, en plataforma, cantar y hablar siempre de Dios es fásil si hablamos con gente que cree, con aquellos que se congregan y van por lo menos una vez por semana. Pero eso no es lo que Dios no pide...
Terminar de cantar, bajar las escaleras, ponerse el abrigo y salir del templo. ¿Qué ves? Yo veo gente muriéndose, triste, loca, sola. Ahí es donde Dios quiere que vallamos. Al abatido, al que no tiene a nadie, o al que cree que no tiene nada, y hacerle saber que Jamas esta solo. Es fásil cantar siempre las mismas canciones, hacerlo rutina y afinar bien. Pero todo lo que cantamos hay que saber explicarlo, hacérselo saber al mundo. Y esa es tarea difícil. Yo estoy dispuesta.

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