Siempre escucho compañeros, amigos, conocidos quejarse de sus viejas, de sus hermanos, pero con tal odio que se hace normal.
El otro día me sentí tan a gusto en donde estoy, y en donde nací. Ovbio, tengo problemas como todos, quiero mandar a la ** a mi viejo, o agarrarme con mis hermanos, pero eso es normal. Más allá de todas esas boludeces y encontronasos me di cuenta que soy muy privilegiada en la familia donde nací. Porque es tan lindo cantar todos una misma canción y entendernos y escucharnos. Es tan lindo poder discutir un tema sin termina enojados y compartiendo opiniones, poder reírnos de los chistes del otro.
Estoy bien así, soy feliz.
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