No me arrepiento de nada, todo me sirvió de algo. Es fácil decirlo, difícil afirmarlo. Aprendí cosas nuevas, enseñé cosas, traté de sacar la mejor persona que tengo dentro para él. Pero al parecer no funcionó del todo, pero eso es algo aparte. Lo principal que pude rescatar de todo esto, es el amor; no con él, sino con los amigos.
Me di cuenta que mucha gente me quiere, gente que ni me conoce, que ni saludo, que ni veo. Me subieron mucho el ánimo, y gracias a Dios tengo amigos/as que puedo confiar y se que me van a dar buenos consejos. Gracias por todo el amor que me dan, que me brindan, y no es por agrandarme ni nada, pero soy rica en amigos. No tengo toda la plata del mundo -Y si la tuviera cero que la gastaría en hacerle regalos a ustedes mis amigos- pero no soy rica, pero tengo millones de amigos. Ya con dos amigos soy feliz, serían los que cargaran mi ataúd en mi muerte jaja. (Un poco de humor no viene mal).
Bueno, al fin y al cabo, toda esta experiencia me sirve para crecer, aprender, continuar, ver, sentir y todo los verbos que se les ocurran. No tengo más que decir GRACIAS...
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